DESCARGAR BROCHURE

Imagínate asomarte desde tu ventana y contemplar 15.000 m2 de vegetación. Árboles, flores, plantas, arbustos…un paisaje frondoso y lleno de vida dentro de tu propio residencial. Así es Jardín de Cervantes. Una nueva promoción, única por sus características medioambientales, situada en Alcalá de Henares.

 

Pero estas amplias zonas verdes no pertenecen a un jardín residencial cualquiera. Aquí se ha diseñado y planificado un oasis especial, con pocas necesidades hídricas, con un mantenimiento básico y con especies autóctonas de la zona. Es lo que se conoce como la Xerojardinería. Te invitamos a conocer en qué consiste esta técnica tan de moda hoy en día y cómo se ha aplicado en una urbanización como la de Jardín de Cervantes.

¿Qué es la Xerojardinería?

 

Esta práctica nació en EEUU en la década de los 80, concretamente en el estado de Colorado. Ante una grave situación de sequía, los responsables del diseño de jardines decidieron adaptar sus espacios verdes con plantas típicas del clima local, con poca necesidad de agua y fácil mantenimiento. De ahí surgió la xerojardinería, cuyo prefijo griego “xeros” significa seco, es decir, el lugar donde plantar especies con un uso eficiente del agua.

 

Este tipo de jardines, con baja demanda hídrica y poca necesidad de recursos materiales, como el que se ha creado en la promoción de Jardín de Cervantes, tiene unas características especiales.

 

Un paisaje de especies autóctonas

 

Un xerojardín se basa, sobre todo, en especies adaptadas al clima de la zona. La mayoría de las plantas son autóctonas y con pocas necesidades de agua. Suelen ser jardines donde no predominan las grandes extensiones de césped, ni las plantas exóticas que necesitan abundante agua. Pero esto no quiere decir que el resultado sea un paisaje seco y pobre, todo lo contrario. Podemos conseguir un bonito y variado diseño paisajístico formado por distintos árboles, arbustos y plantas.

Suelos especiales

 

Para optimizar al máximo este tipo de jardines nos decantaremos por elementos para el suelo, como los cantos rodados, rocas, cortezas de pino, arena de albero o grava que lo que harán en el pavimento es retener y preservar la humedad del terreno, consiguiendo, además, un diseño original y decorativo, sin necesidad de usar tantas especies vegetales.

La xerojardineria en el residencial Jardín de Cervantes. Especies del arroyo de Camarmilla

En Jardín de Cervantes hemos creado una riqueza medioambiental basada en la diversidad de plantas, flores, árboles y arbustos, con más de 20 especies autóctonas distintas del Arroyo de Camarmilla. Se han escogido y dispuesto de tal forma que las plantas que necesitan más agua para su crecimiento se siembran juntas y las de menor eficiencia hídrica se han dispuesto debajo de los árboles o cerca de las viviendas para protegerlas del viento y del sol. Las plantas ornamentales, por su parte, se han agrupado en los bordes, formando pequeñas islas decorativas.

 

Así, podemos encontrar rodeando los edificios de esta urbanización, una vegetación tan variada como álamos blancos y negros, fresnos, sauces, rebollos, enebros, majuelos, alcornoques, tarayes y plantas aromáticas y tapizantes, carrizo o espadañas, típicas de esta zona del Henares.

Un gran xerojardín privado, sostenible y muy agradable, de 15.000 m2, lleno de colores y contrastes decorativos, con gran diversidad de vegetación, con baja demanda hídrica.