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No hay nada más agradable cuando te levantas por la mañana que abrir las ventanas de par en par y no escuchar nada. Solo el silencio y la tranquilidad que te llega del exterior. Un silencio cada vez más valorado en los tiempos que corren, sobre todo cuando procede de tu propio residencial.

Esa paz que te proporciona todo lo que rodea a tu vivienda no significaría nada si más allá del residencial se rompiera la tranquilidad en mil pedazos.

En Jardín de Cervantes tendrás toda la apacibilidad que proporciona un barrio residencial como en el que se encuentra esta nueva promoción en Alcalá de Henares. Alejado de cualquier contaminación acústica y ambiental, del tráfico denso y del bullicio que implica vivir en los barrios céntricos de la ciudad. Un entorno tranquilo con buenas comunicaciones donde vivir cerca de lo que necesitas sin renunciar al bienestar y la calidad de vida.

Los beneficios de vivir en un barrio residencial

Cada vez más personas eligen vivir en un entorno natural. Está más que demostrado que la vida al aire libre influye de manera positiva en la salud física y emocional. Vivir rodeado de naturaleza tiene multitud de beneficios: transmite quietud y serenidad; reduce la ansiedad y el estrés, mejora el humor, fomenta la actividad física y fortalece el sistema inmunitario, entre otras ventajas.

Pero si, además, estos espacios verdes vienen acompañados de un entorno apartado del tránsito peatonal y rodado, a salvo de la polución y el polvo que desprende el centro de las ciudades, estaremos en un espacio más sostenible y encontraremos el sosiego que tanto escasea en los barrios más céntricos.

Jardín de Cervantes y la tranquilidad de vivir en plena naturaleza

En plena Avenida de Madrid y en un barrio residencial en plena expansión encontramos esta urbanización, marcada por su vida tranquila, que busca el bienestar de sus vecinos gracias a un proyecto arquitectónico sin precedentes en Alcalá de Henares: acercar la naturaleza al entono urbano y a las personas. Creando el mayor jardín privado de la zona junto a otros espacios dedicados a actividades deportivas y de esparcimientos, como piscinas de verano e invierno, gimnasio y amplias zonas ajardinadas para pasear o hacer deporte.

Aquí podrás respirar aire limpio, oxigenarte gracias a los árboles, plantas y flores que te rodean, o a través de elementos naturales como el agua procedente de su lago sostenible en mitad de los jardines, todo esto se traduce en beneficios para la salud.

Porque la calma que ofrece un residencial como Jardín de Cervantes es una de las mejores razones para escoger este lugar para vivir: un entorno verde, tranquilo, sostenible… Debajo de tu casa. Cerca de instalaciones deportivas, parques, colegios, comercios, centros médicos y una estación de Cercanías Renfe para moverte de forma más sostenible.

La felicidad de formar parte de un proyecto urbanístico de 15.000m2, donde las viviendas se funden con la naturaleza. Donde asomarte cada día y contemplar un paisaje que te transmite seguridad y tranquilidad. Así es Jardín de Cervantes.

Imagínate asomarte desde tu ventana y contemplar 15.000 m2 de vegetación. Árboles, flores, plantas, arbustos…un paisaje frondoso y lleno de vida dentro de tu propio residencial. Así es Jardín de Cervantes. Una nueva promoción, única por sus características medioambientales, situada en Alcalá de Henares.

 

Pero estas amplias zonas verdes no pertenecen a un jardín residencial cualquiera. Aquí se ha diseñado y planificado un oasis especial, con pocas necesidades hídricas, con un mantenimiento básico y con especies autóctonas de la zona. Es lo que se conoce como la Xerojardinería. Te invitamos a conocer en qué consiste esta técnica tan de moda hoy en día y cómo se ha aplicado en una urbanización como la de Jardín de Cervantes.

¿Qué es la Xerojardinería?

 

Esta práctica nació en EEUU en la década de los 80, concretamente en el estado de Colorado. Ante una grave situación de sequía, los responsables del diseño de jardines decidieron adaptar sus espacios verdes con plantas típicas del clima local, con poca necesidad de agua y fácil mantenimiento. De ahí surgió la xerojardinería, cuyo prefijo griego “xeros” significa seco, es decir, el lugar donde plantar especies con un uso eficiente del agua.

 

Este tipo de jardines, con baja demanda hídrica y poca necesidad de recursos materiales, como el que se ha creado en la promoción de Jardín de Cervantes, tiene unas características especiales.

 

Un paisaje de especies autóctonas

 

Un xerojardín se basa, sobre todo, en especies adaptadas al clima de la zona. La mayoría de las plantas son autóctonas y con pocas necesidades de agua. Suelen ser jardines donde no predominan las grandes extensiones de césped, ni las plantas exóticas que necesitan abundante agua. Pero esto no quiere decir que el resultado sea un paisaje seco y pobre, todo lo contrario. Podemos conseguir un bonito y variado diseño paisajístico formado por distintos árboles, arbustos y plantas.

Suelos especiales

 

Para optimizar al máximo este tipo de jardines nos decantaremos por elementos para el suelo, como los cantos rodados, rocas, cortezas de pino, arena de albero o grava que lo que harán en el pavimento es retener y preservar la humedad del terreno, consiguiendo, además, un diseño original y decorativo, sin necesidad de usar tantas especies vegetales.

La xerojardineria en el residencial Jardín de Cervantes. Especies del arroyo de Camarmilla

En Jardín de Cervantes hemos creado una riqueza medioambiental basada en la diversidad de plantas, flores, árboles y arbustos, con más de 20 especies autóctonas distintas del Arroyo de Camarmilla. Se han escogido y dispuesto de tal forma que las plantas que necesitan más agua para su crecimiento se siembran juntas y las de menor eficiencia hídrica se han dispuesto debajo de los árboles o cerca de las viviendas para protegerlas del viento y del sol. Las plantas ornamentales, por su parte, se han agrupado en los bordes, formando pequeñas islas decorativas.

 

Así, podemos encontrar rodeando los edificios de esta urbanización, una vegetación tan variada como álamos blancos y negros, fresnos, sauces, rebollos, enebros, majuelos, alcornoques, tarayes y plantas aromáticas y tapizantes, carrizo o espadañas, típicas de esta zona del Henares.

Un gran xerojardín privado, sostenible y muy agradable, de 15.000 m2, lleno de colores y contrastes decorativos, con gran diversidad de vegetación, con baja demanda hídrica.